En el escrito "El Jaleo del Perreo" Ana Lydia Vega presenta el debate interminable sobre la moralidad del "perreo" en Puerto Rico. Aunque el escrito data del 2002 el tema es uno activo todavía, pues aún existen los grupos que se escandalizan con el baile.
Concuerdo con Vega en que el baile sensual siempre ha sido parte de los bailes puertorriqueños. Pero lo más importante ha considerar es el ambiente en el que crecen los niños que adoptan la imagen común de la "narcodelincuencia" del reguetón. Es muy fácil criticar esta imagen fuerte presente en la subcultura del reguetón, pero lo que muchas veces se obvia es que esta expresión es la más accesible para niños que no encuentran como canalizar sus frustraciones y su creatividad. Lo ideal sería promover programas comunitarios en áreas como el arte y los deportes, que sean accesibles a todos y que sean opciones para que los niños no terminen buscando la vida fácil pero peligrosa en el punto más cercano.
Sin embargo, entiendo la preocupación moral en este debate. No debe sorprender que cause preocupación, pues a muchos padres o madres le preocuparía ver a sus hijos o hijas bailando sensualmente cuando son menores de edad. En tal caso, el debate tiene que continuar abierto pero con soluciones reales y no solo críticas.