Académico

Taller de Periodismo
En esta página se publicarán los trabajos generados para el Taller de Periodismo del Programa de Honor de la UPR Cayey.

Fotoperiodismo
El comienzo del día en la casa del Programa de Estudios de Honor.


No hay mucho movimiento de estudiantes en las mañanas.


Según transcurre el día varias estudiantes coinciden para almorzar y compartir.


Una estudiante aprovecha el tiempo para estudiar.


Mientras, otros conversan en el salón de las computadoras.


Los y las estudiantes se reúnen usualmente en la sala para conversar o estudiar.




Expresión a través del arte


    Su pinte artístico comenzó cuando era niño. Aún recuerda cuando visitaba la casa de sus familiares en el Viejo San Juan y admiraba la diversidad de obras en el hogar. Omar, Tufiño, Carlos Raquel, y Martorell. Estos son algunos de los artistas cuyas obras estaban presentes en la casa de su tía y en el momento no imaginó que llegaría a conocer quienes eran esos artistas. Sin embargo, para ese tiempo no llegó a pensar que el terminaría siendo un artista.  
    Rodeado de sus obras surrealistas y fragmentadas en su estudio, Camilo Torres, de 37 años, recuenta como comenzó a dirigirse hacia su formación como pintor: "Comencé en la Universidad de Cayey (Universidad de Puerto Rico en Cayey)...sin conocer de que iba a ser un artista, sino que, como todo estudiante de la escuela superior, estaba medio perdido...Pero, con la habilidad de que siempre había dibujado, cogí cursos en Cayey." De la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Cayey pasó a estudiar artes plásticas en la UPR en Río Piedras, para luego transferirse a la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico y completar un bachillerato en Pintura.
    Su arte se distingue por un sinnúmero de personajes y figuras dentro de una sola obra. El surrealismo abunda en sus obras más tempranas, en las cuales predominaba el uso del lápiz. Su evolución es evidente cuando se observa sus obras más recientes, adornadas por colores ricos y vibrantes, acompañado de un estilo más realista en los personajes que presenta. Pero más importante es que expresa sus emociones y sentimientos a través del arte. Su temas incluyen lo social, los sueños y la documentación histórica. "Me gusta que el espectador se rompa la cabeza de '¿cómo tú hiciste eso?'," manifestó sobre lo que busca provocar en las personas. La documentación histórica es claramente palpable en una pintura con un vivo trasfondo rojo. En el centro se hallan dos personas doblegadas sobre sí como si estuvieran en dolor y entre ellas se distingue un mapa de Ponce. Torres, por un momento, pausa de manera pensativa mientras contempla su obra y explica que es una alusión a la Masacre de Ponce.
   Pero el arte de Torres va más allá de las cuatro paredes de su taller. También se entrega a su comunidad mediante su "Proyecto de Comunidades" en su pueblo natal de Aibonito. El mismo es un trabajo de un año, en el cuál estará laborando un mes por comunidad con el propósito de restaurar espacios públicos y embellecerlos con el arte. Con aprecio expresa que es un proyecto gratificante, pues le permite complementarse con las personas en las comunidades, y los niños y jóvenes forman parte de la experiencia de crear algo artístico para su comunidad, en este caso pintando murales.
   Sin embargo, a diferencia del arte que hace en su taller llena de emociones y sentido personal, recalca la obra para los espacios públicos debe de ser más reservada y que contribuya a crear felicidad en las personas. "Ya en el arte público, como tal, el arte en la calle ya uno va más a lo que es la gente, a agradarle a todo el mundo," menciona al comparar su arte privado con el arte que hace para las comunidades. Explica que busca que su obra personal sea más enigmática, de modo que provoque una búsqueda de comprensión de parte del espectador.
    Con una visión de nuevos proyectos, expresa con preocupación que le gustaría que la gente se interese más por el arte. "Yo lo que sugiero a la gente es que saque ese espacio, para que pueda empezar a conocer y a ver. Y ese proceso es bien interesante, ver cómo un artista crea sus obras y ver el producto final ya puesto en un espacio agradable para la vista," exhortó, como punto final, de manera positiva.




El debate del perreo
            En el escrito "El Jaleo del Perreo" Ana Lydia Vega presenta el debate interminable sobre la moralidad del "perreo" en Puerto Rico. Aunque el escrito data del 2002 el tema es uno activo todavía, pues aún existen los grupos que se escandalizan con el baile.  
            Concuerdo con Vega en que el baile sensual siempre ha sido parte de los bailes puertorriqueños. Pero lo más importante ha considerar es el ambiente en el que crecen los niños que adoptan la imagen común de la "narcodelincuencia" del reguetón. Es muy fácil criticar esta imagen fuerte presente en la subcultura del reguetón, pero lo que muchas veces se obvia es que esta expresión es la más accesible para niños que no encuentran como canalizar sus frustraciones y su creatividad. Lo ideal sería promover programas comunitarios en áreas como el arte y los deportes, que sean accesibles a todos y que sean opciones para que los niños no terminen buscando la vida fácil pero peligrosa en el punto más cercano.
            Sin embargo, entiendo la preocupación moral en este debate. No debe sorprender que cause preocupación, pues a muchos padres o madres le preocuparía ver a sus hijos o hijas bailando sensualmente cuando son menores de edad. En tal caso, el debate tiene que continuar abierto pero con soluciones reales y no solo críticas.

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